Derivado del congelamiento de recursos federales, estatales y municipales -por laudos laborales que han obligado al uso extraordinario de recursos municipales-, para cumplir con obras públicas pactadas con dichos órdenes de gobierno, así como la necesidad de garantizar el costo del contrato colectivo de trabajo de los empleados sindicalizados del Ayuntamiento, la administración local implementará en el segundo semestre del año un plan de austeridad.

Dicho plan incluye la desaparición de 150 plazas de confianza, que se realizará con estricto apego a la normatividad vigente y salvaguardando los derechos laborales inherentes; disminución del presupuesto para difusión y propaganda; así como reducción de fondos revolventes para todas las áreas de la administración pública.

El plan de austeridad pretende garantizar hasta el último día de la administración el cumplimiento de los servicios públicos de recolección de basura, poda, reparación de luminarias y  equipamiento en materia de seguridad pública, como son las patrullas y su mantenimiento.

Cabe destacar que esta decisión obedece a la drástica caída en la captación de ingresos municipales y el congelamiento de recursos por laudos laborales que indebidamente afectaron cuentas de origen federal y estatal.
Este congelamiento indebido está ocasionando que el Ayuntamiento tenga que realizar un gran esfuerzo para cumplir con las obras pactadas con el gobierno federal y estatal, y no ser sujeto a observaciones por parte del OSFEM.

Con esta medida también se pretende garantizar las prestaciones del contrato colectivo de trabajo del personal sindicalizado que asciende a 150 millones de pesos anuales.